28 de septiembre de 2015

Ferrer, Ascaso, Durruti | Las diferentes caras del Anarquismo


Dos de los principales líderes anarquistas catalanes y españoles, "Buenaventura Durruti" y "Francisco Ascaso", son recordados en el cementerio de Montjuïc, donde se han erigido dos tumbas en su memoria, en el interior de las cuales, sin embargo, no están sus restos. El conjunto está formado por tres lápidas, la correspondientes a Durruti y Ascaso y una tercera en recuerdo a "Francisco Ferrer y Guardia", pedagogo libertario fusilado en 1909...




Francisco Ferrer Guardia

Francisco Ferrer Guardia nació el 14 de enero de 1859 en Alella, Maresme (España). Sus padres, Jaume Ferrer y Maria Àngels Guàrdia, eran campesinos acomodados, propietarios de la masía Boter (Coma Clara). De familia muy católica y monárquica, Ferrer y su hermano Josep reaccionaron como anticlericales y Ferrer ingresó en la logia masónica Verdad de Barcelona. A sus 14 años de edad, fue enviado por su familia a trabajar a Barcelona, donde entró como aprendiz en un comercio de harinas en el barrio de San Martín de Provensals, cuyo dueño le inscribió en clases nocturnas y le inició en los ideales republicanos. De formación autodidacta, estudió a fondo la doctrina de Francisco Pi y Margall y las tesis internacionalistas.


Francisco Ferrer Guardia 1909 (extraída de internet)


En 1883 entra a trabajar como revisor en la línea de ferrocarril Barcelona-Cerbère, lo que aprovecha para ejercer de enlace con Ruiz Zorrilla, de cuyo Partido Republicano Progresista era militante. Apoyó en 1886 el pronunciamiento militar del general Villacampa, partidario de Ruiz Zorrilla, cuya finalidad era proclamar la República, pero al fracasar éste tuvo que exiliarse en París, acompañado de Teresa Sanmartí, con la que tuvo cuatro hijos. Subsistió dando clases de español y ejerciendo como secretario sin sueldo de Ruiz Zorrilla. Hasta la década de 1890 continuó siendo republicano, pero a partir de entonces comienza un viraje hacia el anarquismo. Participó en 1892 en el Congreso Universal de Librepensamiento organizado en Madrid (también conocido como Congreso Librepensador Madrid de 1892) por la Federación Internacional de Librepensamiento (con sede en Bruselas)


En 1893 se separa tras un curioso incidente en el que Ferrer recibe varios disparos de manos de su propia esposa, ninguno de gravedad. En 1899 se casa con Leopoldine Bonnard, maestra librepensadora, con la que recorre Europa. En este tiempo aprovechó para concebir los conceptos educativos anarquistas que luego aplicaría en España en sus proyectos y conoce a un grupo de anarquistas y anarcosindicalistas (Jean Grave, Jean Jaurés, Federico Urales o Anselmo Lorenzo), que le influyen decisivamente en su pensamiento. Una cuantiosa herencia (un millón de francos) de una antigua alumna, Ernestina Meunier, hizo posible que pudiera llevar a cabo su proyecto en la ciudad de Barcelona, donde inaugura en agosto de 1901 la Escuela Moderna, un proyecto práctico de pedagogía libertaria, que le acarreó la enemistad con los sectores conservadores y con la Iglesia Católica, que veían en estas escuelas laicas una amenaza a sus intereses.

La Escuela Moderna promovida por Ferrer funciona intermitentemente en Barcelona desde 1901 hasta 1909, período en el cual se clausura repetidas veces y sufre la persecución de los sectores políticos y religiosos más conservadores de la ciudad. Tuvo escolarizados a más de un centenar de niños de ambos sexos, practicándose así la coeducación, algo inédito en aquellos tiempos, complementándose con la publicación de un boletín, charlas y Universidad Popular para los adultos, recitales y teatro.

En sus aulas no se impartían enseñanzas religiosas pero sí científicas y humanistas, se fomentaba la no competitividad, el pensamiento libre e individual (es decir no condicionado), el excursionismo al campo, y el desarrollo integral del niño. Durante todo el primer tercio del siglo XX, decenas de escuelas, ateneos libertarios y universidades populares seguirían los planteamientos ferrerianos de la Escuela Moderna.


Ferrer Guardia detenido es conducido por la Guardia Civil a Montjuic (extraída de internet)


Gran partidario de la huelga como arma revolucionaria editó a su costa el periódico La Huelga General, hasta que en 1906 Mateo Morral, traductor y bibliotecario de su centro educativo, perpetró el atentado frustrado contra Alfonso XIII.

Esto tuvo como consecuencia para Ferrer el cierre y varios meses de encarcelamiento acusado de complicidad, al término de los cuales fue absuelto.
Intentó volver a abrir la Escuela Moderna, pero no le fue posible y al año siguiente se trasladó a Francia y a Bélgica; en este último país fundó la Liga Internacional para la Educación Racional de la Infancia, cuyo presidente honorario era Anatole France. En 1908 edita la revista de la Liga L'Ecole rénovée en Bruselas, pero posteriormente la traslada a París, donde retoma la actividad de su editorial y continúa editando el boletín de la Escuela Moderna.

Imagen del juicio a Ferrer Guardia el 9 de otubre de 1909 (Extraída de internet)


En junio de 1909 regresa de Inglaterra a Cataluña para ver a su cuñada y sobrina enfermas en Montgat. Estando en Barcelona es detenido, acusado de haber sido el instigador de la revuelta conocida como la Semana Trágica. Una revuelta anticlerical, tras la cual Ferrer, debido a sus pocas amistades estratégicas y su antigua vinculación con Mateo Morral, fue declarado culpable ante un tribunal militar y a las 9 de la mañana del 13 de octubre de 1909 fue fusilado en el foso de Santa Amalia de la prisión del Montjuic.

Es bien sabido, y ya lo fue en su momento, que Ferrer Guardia no tuvo relación con los hechos y que los tribunales militares lo acusaron y condenaron sin más pruebas.

Protesta en París por la ejecución de Ferrer Guardia el 17 de octubre de 1909 (extraída de internet)


El proceso de Ferrer i Guardia estuvo lleno de arbitrariedades e irregularidades que causaron la indefensión del acusado, lo que con gran valor fue denunciado ante el tribunal por su abogado defensor, el capitán Francisco Galcerán Ferrer: ninguna de las declaraciones era precisa y siempre hablaban a través de terceras personas que decían haber visto a Ferrer dirigiendo el incendio de edificios religiosos, etc.; en la instrucción no se recogió ningún testimonio favorable al acusado y durante el juicio no pudo ser citado ningún testigo de descargo (algunos de los familiares y amigos de Ferrer habían sido desterrados a Alcañiz); en la acusación se incluyeron hechos y acciones de veinte años antes; durante la elaboración del sumario careció de abogado, y cuando lo tuvo sólo dispuso de 24 horas para leer los 600 folios de que constaba.

Por otro lado, las partes del sumario más desfavorables a Ferrer fueron filtradas a los periódicos conservadores (La Vanguardia, El Correo Catalán, El Noticiero Universal, El Universo o el semanario Cu-Cut!, próximo a la Lliga Regionalista) alimentando así la campaña de prensa que habían iniciado al día siguiente de su detención, el 31 de agosto, y que continuaría incluso después de haber sido ejecutado. Su finalidad era intentar demostrar que Ferrer i Guàrdia había sido el “director” e “inductor” de la rebelión de la Semana Trágica, para contrarrestar también así el movimiento internacional de repulsa contra el procesamiento de Ferrer.

A raíz del proceso y ejecución de Ferrer Guardia, The Times dijo: «Por negligencia o estupidez, el gobierno ha confundido la libertad de instrucción y conciencia, el derecho innato a razonar y expresar su pensamiento, con el derecho de oposición, asimilándolo a una agitación criminal»; Anatole France en carta abierta afirmaba: «Su crimen es el de ser republicano, socialista, librepensador; su crimen es haber creado la enseñanza laica en Barcelona, instruido a millares de niños en la moral independiente, su crimen es haber fundado escuelas»; y William Archer: «Toda la vida activa de Ferrer habría hecho menos daño al catolicismo español que el que le hace en la actualidad la mera mención de su nombre».

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Buenaventura Durruti

Durruti fue una de las figuras más relevantes del anarquismo español y de su organización sindical CNT. Falleció a comienzos de la Guerra Civil Española luchando en el bando republicano al frente de una formación de milicianos conocida en su nombre como Columna Durruti.


Foto © Pablo RS

Biografía

Durruti nace en León, el catorce de julio de 1896, siendo el segundo de los ocho hijos del matrimonio entre Santiago Durruti, un trabajador ferroviario, y Anastasia Dumange.
Santa Ana, el barrio donde vive desde pequeño, es un lugar modesto, de casas pequeñas y viejas habitadas por los obreros de la ciudad. Hasta los ocho años de edad asiste a la escuela de la calle de la Misericordia.

Retrato de Durruti (extraída de internet)


A raíz de la huelga de curtidores de León en 1903, que se prolongó por nueve meses, la familia de Buenaventura Durruti se ve económicamente muy golpeada, por lo que Durruti pasa a la modesta escuela de Ricardo Fanjul. A los catorce años abandona los estudios y se hace mecánico bajo la tutela de Melchor Martínez, un socialista que tenía en León cierta fama de revolucionario. 

Durante dos años, Melchor Martínez le enseña todo lo que sabe sobre mecánica y socialismo; cuando no tiene más que aprender, Durruti se traslada al taller de Antonio Mijé y se especializa en el montaje de lavadoras mecánicas para lavar los minerales extraídos de las minas.

En 1912, siendo mecánico, se afilia por influencia de su padre y de Melchor Martínez a la Unión de Metalúrgicos, asociación adscrita a la Unión General de Trabajadores, pero pronto deja de sentirse atraído por lo que considera un socialismo moderado.

Después de abandonar el trabajo de mecánico, Durruti trabaja como montador de lavaderos de carbón, en la localidad de Matallana; durante la instalación de uno de los lavaderos se envuelve en una rencilla con los obreros, quienes buscaban la destitución de uno de los ingenieros de aquella empresa. El ingeniero es despedido y Durruti, al regresar a León, se percata de que la Guardia Civil lo vigila.


Durruti en 1936 (extraida de internet)

Participó en la huelga general revolucionaria de 1917 como militante de la UGT, de la que sería expulsado por defender posiciones revolucionarias. Se trasladó en 1920 a Barcelona, donde se afilió a la CNT. En 1922 formó junto con Joan García Oliver, Francisco Ascaso y Ricardo Sanz el grupo «Los Solidarios», con el que perpetró un atraco al Banco de España de Gijón en 1923.

Se le imputó también el asesinato del cardenal Juan Soldevila y Romero, de Zaragoza. Tuvo que huir a Argentina y luego a Chile, donde, junto a compañeros anarquistas, llevan a cabo el primer asalto bancario en la historia de ese país. 

El atraco es parte de una campaña para juntar recursos a fin de liberar a compañeros que se encontraban en algunas cárceles de España. Continuó luego su paso por otros países latinoamericanos y europeos.

En Francia es encarcelado junto a Francisco Ascaso y Gregorio Jover por su participación en las actividades revolucionarias en España, por lo cual comienza una gran campaña internacional a favor de su amnistía que concluye con la liberación de los tres presos anarquistas.

En 1931 volvió a España, y se integró en el sector faísta (próximo a la FAI) de la CNT — beligerante con la II República — y tomó parte en las insurrecciones de Figols 1932 y 1933. A consecuencia de ellos, fue deportado por el gobierno republicano, como preso preventivo junto a otros anarcosindicalistas a Guinea Ecuatorial y Canarias, en el barco mercante Buenos Aires.

Durante todo el periodo republicano participa activamente en huelgas, mítines y conferencias por todo el territorio nacional, pasando numerosas veces por la cárcel.

Su actuación en la Guerra Civil Española

Al estallar la Guerra Civil en 1936 fue uno de los principales protagonistas de los sucesos revolucionarios de julio, formando parte del grupo «Nosotros» (sucesores de «Los Solidarios») y de la dirección en la defensa de la ciudad de Barcelona, donde falleció su compañero de toda la vida Francisco Ascaso en los enfrentamientos callejeros con los sublevados. El 20 de julio, ya derrotado el alzamiento en Barcelona y siendo la CNT la dueña de la situación, sobre todo tras apoderarse del parque de Artillería de San Andrés, sus principales dirigentes tuvieron una entrevista con el presidente de la Generalidad catalana, Lluís Companys.

En una segunda entrevista al día siguiente, después del pleno de Federaciones locales de la CNT, Durruti junto con otros principales dirigentes de la CNT propusieron nombrar un Comité Central de Milicias Antifascistas de Cataluña, siendo aceptado por las restantes organizaciones. Este comité (formado por libertarios, republicanos, nacionalistas y marxistas) se convirtió en el verdadero poder en Cataluña, ratificando la Generalidad posteriormente lo que se decidía. Cansado de las disputas internas, y el desgaste debido al hecho de encontrarse en una guerra civil, del Comité de Milicias Antifascistas (de la cual era jefe del departamento de transportes), decidió pasar al frente con el bando republicano, empezando por liberar de los sublevados Zaragoza, otro gran núcleo urbano anarquista tras Barcelona. Se formó entonces la famosa columna Durruti, que tomó rumbo a Zaragoza.

A la columna se le negó el suministro de armas y artillería, por parte de los agentes comunistas, por lo que tuvo que limitarse a tomar todos los pueblos por donde pasaba. En ellos los campesinos se veían libres para hacer la revolución: los terratenientes eran expropiados de sus tierras, las cuales eran colectivizadas, se abolía la propiedad privada y se instauraba el comunismo libertario. En noviembre de aquel año marchó a Madrid con su columna a contener la ofensiva de las tropas sublevadas.

Su muerte

Aproximadamente a la una de la tarde del 19 de noviembre de 1936 (en plena Batalla de la Ciudad Universitaria de Madrid), en la calle Isaac Peral, menos de dos horas después de haber sido entrevistado en la calle en Madrid para el noticiario filmado del PCUS, Durruti es herido en el pecho por una bala de extraña procedencia; en grave estado, es llevado al Hotel Ritz, sede del hospital de sangre de las milicias catalanas, donde muere al día siguiente a las cuatro de la mañana.

La autopsia reveló que el deceso de Durruti se debió a los destrozos causados por una bala calibre nueve largo, la cual penetró el tórax y lesionó importantes vísceras. Su cuerpo fue entregado a los servicios especializados del municipio de Madrid para ser sometido a un proceso de embalsamamiento, ya que sería trasladado y enterrado en Barcelona.

Su deceso fue ocultado en un primer momento a la población y a la milicia con el fin de evitar desánimos, pero la noticia se extendió rápidamente. A su entierro en Barcelona acudieron decenas de miles de personas.

La muerte de Durruti ocurrió en oscuras circunstancias que han propiciado la aparición de diversas hipótesis para explicar su deceso. Según la CNT, escuetamente fue una «bala fascista».

Las emisoras de radio de la zona nacional les atribuyeron el hecho a los comunistas, quienes a su vez aseguraron que el atentado había sido ocasionado por trotskistas o hasta por los mismos anarquistas debido al enfrentamiento de éste con su propia dirección.

Se ha dicho también que fue víctima de unos desertores que él mismo intentaba detener. También se asegura que fue un disparo salido de su propia arma: algunos afirman que se le cayó su "naranjero", mientras que otros aseguran que Durruti sólo portaba una Colt 45.



Noticiario de la época que recoge la despedida multitudinaria de Durruti (Fuente Youtube)

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Francisco Ascaso

Francisco Ascaso Abadía fue junto con Buenaventura Durruti, Federica Montseny y Juan García Oliver el máximo representante del movimiento anarcosindicalista español de la Confederación Nacional del Trabajo, en el que militó desde su juventud formando el grupo "Los Solidarios".


Foto © Pablo RS


Biografía

Nace en el seno de una familia campesina de Aragón, originaria de Loscorrales, Nueno, Biscarrués y Tardienta.
Eran diez hermanos, de los que sólo sobrevivieron cuatro, y entre ellos se encontraban Domingo y Alejandro, también anarquistas, y su primo Joaquín Ascaso.

Su madre y su hermana María murieron en el exilio, así como el compañero de María el anarquista Luis Riera y su hija Sol, que fallecieron en los campos de concentración franceses.

Alejandro se asentó en Costa Rica con identidad falsa y Domingo cayó asesinado por los comunistas durante los sucesos de mayo de 1937 defendiendo el edificio de la Telefónica en Barcelona.


Francisco Ascaso (extraída de internet)

Panadero y camarero, se vinculó con la CNT e integró el grupo de acción llamado "Los Justicieros". Llegó a Barcelona en 1922, donde el grupo, que también integraban Buenaventura Durruti, Juan García Oliver, Ricardo Sanz, Antonio Ortiz y Gregorio Jover, pasó a llamarse "Los Solidarios".

El grupo se enfrentó en acciones violentas a los pistoleros pagados por las patronales, que asesinaban sindicalistas, y participó en varios atracos a bancos.

Entre 1920 y 1922 estuvo preso en la cárcel de Predicadores (Zaragoza), con acusaciones de prácticas terroristas sobre sus espaldas. En 1923, con la dictadura de Primo de Rivera, Ascaso y algunos de sus compañeros se exiliaron en Francia, tras asesinar de veinte disparos al cardenal-arzobispo de Zaragoza, Juan Soldevila, en la capital aragonesa, el 23 de junio, dejando gravemente herido al chófer del cardenal.

También se le acusó del asalto del Banco de España en Gijón. De allí Ascaso y Durruti, perseguidos por las autoridades, continuaron hacia América y participaron en un nuevo atraco a un banco, junto con anarquistas argentinos.

De regreso en Francia luego de un par de años, Ascaso y Durruti fueron detenidos el 25 de junio de 1926, acusados de preparar un atentado contra el rey de España, Alfonso XIII que visitaba París; finalmente, ante la falta de pruebas, fueron expulsados y se les prohibió residir en Francia, Bélgica, Alemania, Suiza y otros países europeos.


Foto de la Columna Ascaso 1936 (extraída de internet)

Una de las primeras columnas anarcosindicalistas llegadas para liberar el Aragón fascista fue la "Columna Ascaso". Tercera columna anarcosindicalista organizada en Barcelona que partió desde Barcelona al frente de Aragón el 25 de julio. Algo mejor armada que las dos anteriores, contaba con 4 ó 6 ametralladoras y 3 ó 4 camiones blindados (“tiznaos”) transformados en una metalúrgica de Gavá.

Ascaso permaneció clandestinamente en Francia, hasta que en 1931, apenas proclamada la II República, regresó a España y fundó el grupo de acción "Nosotros", de corte más radical que la FAI. 

Participó activamente en las insurrecciones anarquistas de los primeros años de la república, y su activa participación en los sucesos ocurridos en la cuenca del Bajo Llobregat provocaron su destierro del país.

En 1932 fue detenido y deportado a la colonia española de Guinea Ecuatorial (en la isla de Fernando Poo) y posteriormente al penal del Puerto de Santa María. En 1933 reapareció en Sevilla, donde fue detenido nuevamente. Al comenzar el año 1934 fue nombrado secretario general del Comité Regional de la CNT de Cataluña.

El estallido de la Guerra Civil Española lo encontró en Barcelona donde, al frente de los militantes de la CNT, murió el 20 de julio de 1936 durante el asalto al cuartel de las Atarazanas, a las pocas horas de iniciado el levantamiento militar, al recibir un balazo en la frente durante la toma del cuartel.

El municipio alicantino de San Juan de Alicante fue conocido durante la guerra civil como "Villa Ascaso" aunque este nombre, al parecer, no llegó a aprobarse oficialmente.

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Información extraída de diversas fuentes de internet

Reportaje realizado por:
-- Pablo Rodriguez S. --
Fotografías © Olvidado y decadente
Todos los derechos reservados

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